Una gran emoción política.

“Vivir no es tan importante como recordar”

María Teresa León

Una gran emoción política es una propuesta escénica total inspirada en Memoria de la melancolía, autobiografía de María Teresa León, que aborda los años decisivos de nuestra historia reciente, los de la guerra civil y el exilio: años marcados por el fervor político, el mito de la Revolución y la fe en las en las utopías.

Sin pretensiones historicistas, sino con la intención de desvelar lo arquetípico y universal de aquellos acontecimientos, trataremos de encarnar esa emoción política que empuja a un pueblo a creer en su derecho a intervenir en la historia de su país, como si el futuro de éste le perteneciera. Esa emoción que los desastres del siglo XX – las guerras, los totalitarismos y sus consecuencias- han deslegitimado.

La danza y la acción física, las canciones y la respiración, los textos originales de la autora y una propuesta musical original interpretada en directo y que se inspira en temas populares europeos evocan los recuerdos de María Teresa: episodios fundamentales de su biografía, como el salvamento del Museo del Prado, la acción en la trinchera del Teatro de Guerrillas, acontecimientos políticos y sociales como la participación de la mujer en el conflicto bélico y conceptos clave como la masa o el cuerpo colectivo, el exilio y la memoria.

A través de sus recuerdos no pretendemos bailar la vida de María Teresa, sino su visión del mundo, marcada por una imparable empatía con las clases desfavorecidas repleta de contradicciones y el sueño frustrado de ver triunfar a una España republicana y comunista.

Desde el exilio, María Teresa esperaba regresar algún día su país libre de la dictadura franquista. Cuando por fin pudo hacerlo, en 1977, el alzhéimer no le permitió reconocer la tierra que pisaba. España y María Teresa han sufrido el mismo destino: el borrado de memoria, la enfermedad del olvido.



FICHA ARTÍSTICA

Dirección y dramaturgia
Luz Arcas y Abraham Gragera

Interpretación
Luz Arcas, Begoña Quiñones, Elena-González,  Raquel Sánchez, Paula Montoya e Ignacio Jiménez.

Coreografía
Luz Arcas

Figurantes
Verónica Garzón, José Luis Sendarrubias, Itxasai Mediavilla, Patricia Roldán y Jose Andrés López.

Concepto, dirección y composición musical
Abraham Gragera

Composición musical, piano y percusiones
Carlos González

Vientos y voz
Cristian Buades

Violín
David Santacecilia

Iluminación
Jorge Colomer

Fotografía y video
Virginia Rota

Diseño de vestuario
Paola de Diego

Escenografía
Xosé Saqués

Textos
Maria Teresa León

Producción
Centro Dramático Nacional y La Phármaco

Producción ejecutiva
Laura Ortega y Gabriel Blanco (Spectare)

Distribución nacional
M. Ángeles Marchirant y Laura Marín

Diseño gráfico
María Peinado Florido